09.11.2018

Derribando los mitos alimentarios del G20

De cara al encuentro de los mandatarios de los países que integran el G20, se llevó adelante en la UNLP una charla para debatir el futuro alimentario que se impulsa desde este foro, así como también las nuevas tecnologías vinculadas al agro que se impulsan desde los sectores más concentrados.

Por Tinta Verde

El pasado viernes 2 de noviembre se realizó en la Facultad de Ciencias Agrarias y Forestales, la charla “¿Qué comemos? El mito alimentario según el G20”, la cual contó con la participación de Carlos Vicente, integrante de Acción por la Biodiversidad-GRAIN, Sebastián Fajardo, de ATE-INTA y Elías Amador, de la Unión de Trabajadores de la Tierra (UTT).

El Grupo de los 20 (G20) se plantea como un “foro internacional para la cooperación económica, financiera y política”, pero se abordan temáticas vinculadas a cambio climático, empleo, educación, transición energética, género, agricultura, entre muchos otros. Está compuesto por la Unión Europea y por 19 países: Alemania, Arabia Saudita, Argentina, Australia, Brasil, Canadá, China, Corea del Sur, Estados Unidos, Francia, India, Indonesia, Italia, Japón, México, Reino Unido, Rusia, Sudáfrica y Turquía. A su vez, de las reuniones participan instituciones financieras como el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial (BM), entre muchas otras. En el marco de este foro, el 10% toman decisiones por sobre la totalidad de los países.

Las reuniones de los distintos foros dentro del G20 se vienen realizando en Argentina durante todo el año y cierra el 30 de Noviembre y 1 de Diciembre con el encuentro de los mandatarios de los países integrantes, que se realizará en el Centro Costa Salguero.

En el marco de las reuniones del G20 y particularmente las relacionadas con las temáticas de Agricultura y Alimentación, en donde se vienen generando líneas de trabajo de las temáticas vinculados al campo desde investigadores de 60 lugares del mundo, COMUNA y Tinta Verde plantearon un panel en el que se debatieron estas propuestas y se analizó la situación del agronegocio en Argentina.

Como disparador se proyectó un video institucional del INTA de la reunión de ministros de agroindustria del G20. El primer orador fue Sebastián Fajardo, quien  cuestionó las líneas de trabajo de las reuniones del G20 y las políticas que viene llevando adelante el INTA. “No se pone en debate en ningún momento el agronegocio, se habla de mitigar los efectos pero no el modelo productivo de raíz”, expresó. En relación a cómo ve ATE estas discusiones, Fajardo manifestó: “Sacamos un documento porque no queremos un INTA para los agronegocios. Se habla de las buenas prácticas y se insiste con la mitigación de los efectos, pero no se cuestiona el uso”, afirmó y contó que a los técnicos del INTA se les prohíbe utilizar el término agrotóxicos, en su lugar deben hablar de fitosanitarios.

Para finalizar, Fajardo expresó: “Creemos que tenemos que trabajar por la agroecología, en pos de la soberanía alimentaria y en contra del agronegocio. No pueden convivir la agricultura familiar y el agronegocio, porque cuanto mejor le va al agronegocio, peor le va a la agricultura familiar”.

Por su parte, Carlos Vicente señaló que dentro del G20 uno de los tres ejes de debate va a ser la alimentación. “Hablan de producir más para alimentar a más personas y nos someten a ese discurso que trae más desforestación y más agronegocio. Más allá de las organizaciones que lo denunciamos necesitamos que los científicos desmitifiquen este discurso”, sentenció.

“Hay una ciencia mercantil al servicio de las corporaciones y de esos 20 países poderosos”, manifestó Vicente y agregó: “El centro del mundo son los negocios y el libre comercio. Nos espera un futuro con muchas luchas, pero con una esperanza de que los campesinos y campesinas siguen produciendo y esa es nuestra apuesta”.

Por su parte, Elías Amador contó la experiencia que vienen desarrollando desde la Unión de Trabajadores de la Tierra, que posee más de 150 hectáreas en las cuales se produce desde el paradigma de la agroecología. “Cuesta mucho porque no hay apoyo ni políticas para los pequeños productores. Pero con mucho esfuerzo lo estamos haciendo. Luchamos porque necesitamos la tierra, por tener una vida más digna. La organización da mucha fuerza, estamos unidos y trabajando para concientizar sobre la agroecología”.

“Creemos que la alimentación está en manos de los pequeños productores. No podemos seguir alimentando al agronegocio. Está claro que el gobierno es un servidor de estas multinacionales y que no gobierna para el pueblo. Alimentarse está en nuestras manos y trabajamos todos los días para que se sumen más compañeros a trabajar de manera agroecológica”, concluyó.

Estas voces de disidencia al agronegocio y al paquete tecnológico asociado son las acalladas por parte del Estado y por los grandes medios de comunicación y de la ciencia al servicio de las grandes empresas. Son quienes le ponen el cuerpo y resisten a los embates de un sistema que saquea territorios, expulsa campesinos y campesinas de sus territorios, produce mercancías y no alimentos, y enferma a las poblaciones en nombre del desarrollo y de la seguridad alimentaria.

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