11.12.2017

OMC en Buenos Aires: un avance cada vez más peligroso sobre nuestros derechos

Ante la inminente realización en Argentina de la XI Conferencia Ministerial de la Organización Mundial de Comercio (OMC), qué tendrá lugar del 10 al 13 de diciembre en Buenos Aires,  el pasado 30 de noviembre se desarrolló en el Centro Cultural Olga Vázquez de la ciudad de La Plata una charla organizada por diversas organizaciones y colectivos socioambientales con el fin de concientizar sobre las consecuencias que tendrían los Tratados de Libres Comercio (TLC) en nuestro país. Asimismo, se promovió la Cumbre de los Pueblos “Fuera OMC-Construyendo Soberanías”, que también se hará en Capital Federal con una serie de actividades a realizarse del 7 al 13 de este mes.

por Benjamín Rocca

En la charla participaron cuatro disertantes, Luciana Ghiotto (investigadora del CONICET e integrante de ATTAC Argentina y de la Asamblea “Argentina mejor sin TLC”), Felipe Gutiérrez (integrante del Observatorio Petrolero Sur y de Marabunta), Flora Partenio (socióloga feminista, investigadora e integrante de la Cátedra Libra Virginia Bolten) y Nora Tamagno (ingeniera agrónoma de COMUNA).

Durante su exposición, Luciano Ghiotto hizo un recorrido histórico sobre la OMC, desde sus comienzos en 1995 cuando surgió como una “hija del neoliberalismo” con el objetivo de instalar “nuevos temas comerciales”, tales como la propiedad intelectual, servicios (educación, salud, agua), inversiones y compras gubernamentales. Y para eso necesitaban la desregulación del Estado, para que todos esos temas fueran liberalizados debían tener un Estado más pasivo. Dentro de este marco, un tema de gran importancia que se está debatiendo en la actualidad es el del libre flujo de datos, es decir, buscan tener una red con libertad total de información y sin ningún control estatal.

Ghiotto también explicó cómo la OMC, que se realiza cada dos años, con el tiempo fue buscando lugares cada vez más inaccesibles y herméticos para evitar el rechazo de los movimientos sociales. En 1999 en EE.UU. hubo un hito histórico de lucha que fue la “Batalla de Seattle”, diversos movimientos sociales lograron bloquear la ministerial de la OMC y desde ese entonces las estrategias para evadirlos se fueron acrecentando. En este contexto, lo que sucederá en la próxima ministerial en Argentina no tiene precedentes, ya que en los últimos días se dio a conocer la noticia de que los civiles acreditados de las ONGs por primera vez fueron prohibidos de ingresar.

A continuación, Felipe Gutiérrez explicó que la llegada de los TLC a Argentina se sustenta en un discurso de que los recursos del país están subexplotados, y para que las inversiones y las empresas trasnacionales se puedan asentar se necesita un esquema de impunidad. Dentro de ese esquema, otra pata fundamental del extractivismo es la represión, este modelo no entra sin criminalización y se militarizan las zonas donde se van a llevar a cabo esas políticas.

En contraposición a todos los procesos colonialistas y patriarcales que nos atraviesan, Gutierréz rescata como modelos alternativos al movimiento feminista y a los pueblos indígenas, y sobre estos últimos sostuvo que “representan un modelo alternativo no por fetichismo cultural si no porque llevan mucho tiempo en esos territorios”. El buen vivir, el ecosocialismo, entre otros, también son ejemplos de cosmovisiones alternativas en pos de lograr la soberanía energética y alimentaria.

Otros modos de vida son posibles

Por su parte, Flora Partenio se refirió a la OMC y a los TLC sosteniendo que ambos están muy alejados de nuestra vida cotidiana, y por lo tanto debemos hacernos cuatro preguntas claves para entenderlos: “¿qué comemos?”, “¿cómo nos curamos?”, “¿cómo estamos trabajando?”, “¿cómo producimos?”. Si los TLC avanzan, se profundizará aún más la división sexual del trabajo, y habrá mayor carga laboral para las mujeres al no haber oferta pública como en la salud. Un ejemplo es lo que ocurrió en Ciudad Juárez (México), donde aumentaron los femicidios a partir del aumento de obreras en las maquilas. Para finalizar, Partenio habló de la necesidad de un plan internacional feminista de lucha contra el libre comercio y de armar un foro feminista en la Cumbre de los Pueblos.

Por último, Nora Tamagno realizó una exposición sobre la cuestión de las semillas contando cómo se encuentra su legislación. La ley actual de semillas en nuestro país data de 1973 y aunque impuso el derecho de obtentor, garantiza el derecho de uso propio para el productor. Ahora quieren avanzar sobre ese derecho y también pretender patentar el gen aún cuando acá no se puede patentar la vida.

Tamagno mencionó el caso de la ley de semillas en Venezuela, en la que no existe derecho de obtentor y hay una “semilla libre”, es decir, la semilla es considerada como un bien común de interés público. En base a esto, para terminar y sintetizar el problema de las semillas sostuvo que hay tres puntos fundamentales: en primer lugar, las semillas son un bien común y la base de la soberanía alimentaria; en segundo lugar, las empresas dominan las semillas aún con la ley vigente y pretenden profundizar esa dominación; y en tercer lugar, es posible otro modelo de producción, miles de años de la humanidad fueron sin químicos y hay saberes ancestrales para rescatar.

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